Descubrí a la directora Natalia Beristaín por golpes del azar. Yo estaba buscando algún filme mexicano diferente a lo que vengo viendo hace tiempo, y de corta duración; hasta que encontré “Los Adioses”.
La película no es una biografía fílmica, sino una versión libre y muy personal de la propia directora, sobre la relación amorosa de la poeta feminista mexicana Rosario Castellanos con el filósofo Ricardo Guerra Tejada. La historia explora parte de su juventud en Chiapas, en sus años de estudiante en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México; así como una porción importante de su etapa adulta.
La trama se centra en las dificultades que tuvo la escritora para enfrentarse desde muy joven a una sociedad machista por excelencia. Toda una época en que la sociedad mexicana, no veía con buenos ojos que una mujer fuese independiente y profesional y a la misma vez desarrollara con éxito una carrera académica.
Los flashbacks guían esta historia, que no por ser romántica, deja de resultar interesante y cruda. A pesar de desarrollarse en épocas de antaño, la dirección de fotografía es bastante moderna y nos envuelve en un halo de libertad y plenitud, con colores vivaces y alegres para contrastarnos, quizás, con la cárcel interior en que está sumida la protagonista.
“Los Adioses” es una producción muy sencilla, en donde la única presencia de sus dos personajes principales basta para mantenernos con atención durante los 85min que dura la pieza, y en donde los únicos antagonistas son los propios sentimientos ajenos y el arraigado machismo de una sociedad mexicana de mediados del siglo XX.
Las actuaciones de Karina Gidi y Tessa Ia como Dolores Castellanos; y de Daniel Giménez Cacho y Pedro de Tavira interpretando a El Guerra, aportan gran credibilidad a una trama que roza con lo sentimental. Con un lirismo en los diálogos, que puede llegar a parecer algo melifluo -quizás por la afición del personaje principal por la poesía- la organicidad de sus protagonistas para cargar estos textos, resulta indispensable, para hacernos creer cada pedazo de poesía, y hacernos, incluso, enamorarnos de los personajes y sus palabras. Los actores logran transmitir con profundidad, las emociones de los personajes que interpretan y que, por momentos, son oscuras y sombrías. Como espectadores, somos capaces de identificarnos con ellos a muy poco tiempo de avanzada la trama.
La película es un drama por excelencia, de esos que transcurre lento, porque lo importante no es lo que se ve, sino lo que se siente; lo importante no es lo que se dice, sino lo que se deja de decir. Y, en este aspecto, el sonido -y también la ausencia de él-, juegan un papel primordial en la trama, colándose como personajes más en el filme. 
La directora cuenta una historia de amor, inspirada en la vida de un importante personaje mexicano del siglo XX, desde una óptica feminista y romántica, pero con un tacto y una inteligencia propias de alguien que conoce muy bien aspectos imprescindibles del lenguaje cinematográfico. Esta película destaca por la profundidad de un tema que hoy día sigue teniendo una vigencia perenne en nuestra sociedad.
 “Los Adioses” se estrenó en diferentes festivales internacionales de cine en México, entre los que destacaron el Festival Internacional de Cine de Morelia, donde obtuvo el Premio a la Mejor Actuación Femenina (Karina Gidi), y el Premio de la Audiencia; así como los Premio Ariel 2018, donde Gidi se alzó otra vez con el Premio a la Mejor Actuación Femenina.
Recomiendo este filme por ser una producción sencilla, que cuenta una historia de amor y dolor, aparentemente trillada, y hacerlo de una forma diferente y arriesgada, y con una angustiosa profundidad.
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