Tenerte enfrente no me basta.
No es suficiente tenerte a escasos metros de distancia.
De igual forma siempre te siento cerca,
Aunque no lo estés.
Tu ausencia me duele,
Tu presencia también.
Me dueles hasta el latido,
Me dueles de día y de noche.
Y en el tiempo intermedio
También me dueles.
A veces,
Dueles hasta en sueños.
Y mientras más dueles
Más me haces vibrar por dentro.
Vibro de una emoción inexplicable,
De esas que no se puede pintar con palabras.
Vibro sin conciencia.
Vibro con mi cuerpo
Y con mi mente,
Vibro con mis huesos
Y con mi alma entera.
Y en cada sacudida
Percibo tu presencia ingenua.
Presiento que te encontré.
Pero temo perderte.
Te vivo a cada instante
Y cada instante parece ser el último.
Tengo miedo.
Le temo al tiempo,
Y a la gente,
Le temo a la rutina
Y al cielo.
A veces,
Les temo a las golondrinas
Y a los gorriones.
Otras veces,
Me temo a mí mismo
Y otras te temo a ti.
Pero más que todo,
Le temo al tiempo.
Y al espacio que no parece suficiente,
Nunca.
Porque por momentos,
Tenerte enfrente no me basta.
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