Te busco desde siempre.
Desde que perdí el norte
Y no te conocía.
Desde que me senté a llorar
Frente al malecón
Y permití que las olas
Retozaran con mi piel.
Desde que descubrí las nubes
Y mi valor para cruzarlas.
Cuando caminaba junto al Sena
También te buscaba.
En cada letra perdida,
En las cartas
De las gitanas de Atocha.
En los colores de mi habitación,
En las volteretas de humo
Del incienso que encendía.
En mi primer tatuaje,
Y también en el último.
Te buscaba en los libros que leía,
Y en las tardes de aburrimiento infernal.
Cuando Amy sonaba en mi victrola
Ya había comenzado a encontrarte.
Back to Top